Anque muchos lugares del mundo pueden ser considerados de gran importancia por sus olas, Pipa, en Brasil es un lugar que en la década del ’90 comenzó a tomar relevancia a mundial debido a que en sus aguas se podía practicar uno de los deportes más extremos: el surf.
Tiempo después sus playas y los lugares de relax que fueron encontrando los visitantes la convirtieron en un centro de interés turístico que hoy la vuelve un lugar incomparable.
Si bien se trata de una localidad muy pequeña con 6500 habitantes en las mejores épocas de verano logra duplicar su población, y aunque su tamaño se encuentra acotado por estar rodeado de reservas ecológicas, logra atender a todos.
Muy cerca de Natal y llena de actividades naturales, Pipa tiene sus atractivos que la convierten en un destino de Brasil para quienes escapan de la inmensidad del caribe pero buscan aguas cristalinas de temperaturas agradables y de arenas blancas.
Sus increíbles kilómetros de playas se continúan a lo largo de la costa, donde además se extienden bares y una importante vegetación autóctona que le da un sentido de pertenencia brasilera.
Por la tarde, los paseos en barcos son una oportunidad única para conocer las costas vecinas y algunas islas cercanas. Para quienes prefieren el recorrido por tierra, las cabalgatas se organizan por grupo y permiten nuevos amigos y charlas amenas.
Importantes restaurantes abiertos todo el año para los turistas, clubes nocturnos y lugares de baile son las atracciones nocturnas. Cuando comienza a bajar el sol, las luces de los hoteles toman vida y comienza a vibrar Pipa.
Un viaje único que no puede dejar de realizar. El Norte de Brasil despierta sensaciones únicas, que sólo pueden apreciarse en un viaje al placer.
Vía: Destinos
Foto Vía: lasmejoresplayas.es
